Cómo contabilizar un seguro de cambio

Por Álvaro Prada, socio de PRBM Audit, Consulting & Tax.

Cuando una empresa tiene operaciones en el exterior, es habitual, incluso para pymes, que contrate un seguro de cambio con su banco para cubrir posibles pérdidas por las diferencias de conversión entre divisas.

Por ejemplo, si una empresa realiza una compra en dólares a un proveedor extranjero, y tiene previsto pagar dentro de tres meses, puede ocurrir que el dólar se aprecie en ese tiempo, resultando en un desembolso (en euros) mayor del previsto. Fijando ahora el tipo de cambio al que la empresa comprará los dólares se elimina este riesgo, aunque también se renuncia a una posible ganancia si el dólar se devaluara.

La contabilidad de los seguros de cambio tiene cierta complejidad, que analizamos en este artículo e ilustramos con un ejemplo paso a paso.

Contratación de los seguros de cambio

Los seguros de cambio son contratos entre dos partes, generalmente un banco y una empresa, que acuerdan intercambiar una cantidad concreta de divisas (el nocional) en una fecha futura (fecha de vencimiento) a un tipo de cambio prefijado, independientemente de cómo evolucione el mercado.

Aunque cada banco ofrece diferentes condiciones, en general su contratación no supone un desembolso inicial. Pero, como hemos insinuado, la comparación entre el tipo de cambio del seguro y de mercado supondrá que, o bien hemos evitado una pérdida, o bien hemos renunciado a una ganancia.

Naturaleza contable de los seguros de cambio

Por estas características, la naturaleza contable del seguro de cambio es la de un derivado financiero: no supone un desembolso inicial significativo, su valoración depende de la evolución de otro valor (en este caso el tipo de cambio de mercado) y puede ser favorable o desfavorable a la empresa.

En la contabilidad, el seguro de cambio se puede tratar de dos formas:

  • Con las reglas de la contabilidad de coberturas, que son opcionales y no trataremos en este artículo.
  • Registrando de forma separada la valoración del seguro de cambio y los efectos de las diferencias de cambio en los saldos contables, que es lo que trataremos a continuación.

Deben tenerse en cuenta tres ideas: (i) las operaciones en moneda extranjera se valoran al tipo de cambio de contado, (ii) el seguro de cambio se valora por su valor razonable, y (iii) aplicando el principio contable de no compensación, se han de separar el efecto de los tipos de cambio y el efecto de la valoración del seguro.

Valoración del seguro de cambio

Como hemos indicado, dado que la contratación del seguro de cambio no supone un desembolso, en el momento inicial su valoración es cero.

Si al llegar un cierre contable el seguro de cambio todavía está en vigor, debemos valorarlo por la diferencia entre el tipo contratado y el tipo de mercado al plazo que resta hasta el vencimiento, multiplicado por el nocional. Así, si en octubre hemos contratado un seguro de cambio euro/dólar a tres meses, al cerrar la contabilidad en diciembre debemos fijarnos en la cotización euro/dólar al plazo de un mes.

Ejemplo: contratamos a finales de octubre un seguro de cambio, por el que dentro de tres meses (a finales de enero) compraremos 100.000 dólares a 0,91 euros por dólar. En diciembre, la cotización euro/dólar a un mes (es decir, liquidando la posición en enero) es 0,92  euros por dólar. Esto significa que, para cumplir el contrato, deberemos entregar 91.000 euros para obtener los 100.000 dólares, mientras que obtener esa posición en el mercado cuesta 92.000 euros. Por tanto, el seguro de cambio tiene una valoración favorable, para la empresa, de 1.000 euros.

Ejemplo de operaciones en moneda extranjera cubiertas con un seguro

Una empresa realiza en octubre una compra por 100.000 dólares, cuando el tipo euro/dólar de contado es 0,90 euros por dólar, y acordando el pago en tres meses. La empresa contrata con su banco un seguro de cambio, por el mismo plazo y cantidad, a 0,91 euros por dólar.

Registro inicial

La operación de compra se registra aplicando el tipo de cambio de contado en la fecha de la operación: 0,90 euro/dólar. El asiento en el diario contable es el siguiente (utilizamos la numeración de las cuentas del Plan General Contable):

D 600 Compras 90.000
H 400 Proveedores 90.000

Valoración al cierre del ejercicio

En diciembre, al cierre del ejercicio, el tipo de cambio de contado es 0,89 euro/dólar, y la cotización a 1 mes es 0,925.

El saldo del proveedor a cierre se valora aplicando el tipo de cambio de contado (0,89)

D 400 Proveedores 1.000
H 768 Diferencias de cambio 1.000

El seguro de cambio se valora por la diferencia entre el tipo contratado y el de plazo: (0,925 – 0,91) × 100.000 = 1.500.

D 559 Derivados financieros 1.500
H 763 Beneficios por valoración 1.500

Liquidación

En enero, el tipo de cambio de contado es 0,93. Liquidamos el seguro de cambio por diferencias. Ahora vale (0,93 – 0,91) × 100.000 = 2.000, por lo que se revaloriza en 500.

D 559 Derivados financieros 500
H 763 Beneficios por valoración 500

También saldamos la deuda con nuestro proveedor utilizando los 100.000 dólares que nos entrega el banco, valorados al tipo de contado, y damos de baja el seguro de cambio.

D 400 Proveedores 89.000
D 668 Diferencias de cambio 4.000
H 572 Bancos 91.000
H 559 Derivados financieros 2.000

Obsérvese que toda la operación supone una pérdida por tipo de cambio de 1.000 euros, que era la que había asumido la empresa al comprar a 0,90 euros por dólar y contratar el seguro a 0,91.